Te proponemos un increíble plan lleno de historia, cultura y curiosidades que seguro que te encantará. Sigue leyendo y apunta todas nuestras recomendaciones para conocer Santander en un solo día.

Puedes comenzar esta visita conociendo la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, la Iglesia del Cristo y el claustro, allí descubrirás un montón de secretos que esconde la Catedral entre sus bóvedas, escudos, columnas, etc. ¿Sabías que debajo de su precioso jardín se halla una fosa? Si quieres saber más acerca de ello, ven a visitarla. Este y otros muchos misterios te están esperando.

Además, podrás subir a la torre del campanario y conocer todas campanas que conforman la Catedral, sabrás donde fueron creadas y que días voltean. Subiendo a esta torre disfrutarás también de una vista panorámica de Santander desde las alturas, observarás la parte alta de los edificios del centro de la ciudad, una vista que se nos escapa cuando vamos paseando y que merece la pena conocer; además de contemplar la maravillosa bahía que nos rodea.

Pero no solamente aprenderás cosas de la historia de la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, también conocerás detalles de dos hechos históricos que marcaron la ciudad en gran medida; por un lado, el incendio de Santander ocurrido en 1941 y, por otro lado, la explosión del Cabo Machichaco.

Detalles que merecen la pena ser conocidos y así darse cuenta de la gran capacidad que tiene la pequeña ciudad norteña para resurgir ante cualquier devastación y seguir adelante y posicionarse como una de las más maravillosas ciudades que existen.

Dentro de la catedral, irás conociendo toda la historia que compone Santander y pequeñas curiosidades, como el relato acerca de la concesión del fuero, las diferencias entre los ropajes del Abad y el obispo, conocerás personajes históricos relevantes de la ciudad, verás el cáliz de Fray Juan de Cieza, la colcha sacramental de seda procedente de Filipinas, etc.

Después de esta gran visita, te proponemos visitar el Centro Arqueológico de la Muralla Medieval situado en las profundidades bajo el suelo de la ciudad, concretamente en la Plaza Porticada. Allí encontrarás todo un espacio recuperado que formó parte de la Puebla Nueva de la villa medieval. Podrás descubrir un tramo de la impresionante muralla foral del siglo XIII que fue entrada a la villa desde el mar.

En esta visita conocerás como vivían los santanderinos en aquella época, las diferentes actividades a las que se dedicaban y ver donde se encontraban las dos puertas que permitían entrar a la villa, la puerta de Don Gutierre de Escalante y la de La Mar, además de poder conocer la famosa muralla medieval de la que se han conservado unos 25 metros de longitud y unos 3 metros de altura.

Pero en este centro no solo encontrarás la famosa muralla sino también objetos de gran interés que se fueron encontrando durante la recuperación del espacio como, por ejemplo, cerámicas de Santillana del Mar, vajilla fina, monedas de distintas épocas, fragmentos de pipa del siglo XVI…y muchos objetos más.

Tras la visita de estos dos centros te proponemos una parada gastronómica por una de las calles más famosa de Santander y que se encuentra a tan solo de tres minutos del Centro Arqueológico de la Muralla Medieval, la calle Arrabal.

Allí encontrarás una serie de bares y restaurantes donde podrás descansar tranquilamente probando los productos locales de la ciudad y disfrutando del buen ambiente santanderino.

Después de esta pequeña parada, el último plan que te proponemos es visitar el Refugio Antiaéreo. En esta visita, podrás experimentar en primera persona todo lo que vivieron y sintieron los santanderinos durante esa época.

El Refugio Antiaéreo de la Guerra Civil se encuentra ubicado en el centro de la ciudad, al lado del Centro Arqueológico de la Muralla Medieval, es uno de los 114 refugios que se construyeron en Santander durante la Guerra Civil.

Allí podrás conocer el lugar en el que se refugiaban gran parte de los santanderinos durante aproximadamente 45 minutos cuando bombardeaban la ciudad, el traje de uno de los aviadores alemanes de la legión cóndor, un cenotafio en homenaje a dos aviadores alemanes que murieron durante la guerra, testimonios reales de santanderinos que tuvieron que vivir esos momentos tan devastadores y una gran sorpresa que solo podrás descubrir si vienes a visitar el refugio.

Así que no te lo pienses más y reserva un día de tu agenda para conocer los tres centros del Anillo Cultural, en los que podrás conocer como ha vivido Santander todos estos años y como ha conseguido recuperarse poco a poco y ser un ejemplo de constancia, fuerza y unión.