El incendio ocurrido en Santander en 1941 ha sido una de las mayores catástrofes que ha tenido que vivir la ciudad a lo largo de su historia.  El fuego comenzó el 15 de febrero y en menos de 48 horas arrasó con todo el centro histórico.

Se destruyeron 400 edificios, entre ellos más de 1700 viviendas, y 40 calles, 508 comercios, 9 imprentas, 155 hoteles, pensiones y bares.

Desde entonces, el suceso ha justificado el poco patrimonio histórico de la ciudad. Los principales edificios que desaparecieron fueron en gran parte de los últimos cuatro siglos, únicamente dos fueron construcciones medievales y tan solo una del siglo XVI.

El fuego ocasionó una relevante pérdida arqueológica del subsuelo de la ciudad y la desgracia estimuló la oportunidad de diseñar una nueva geografía urbana.

Pero… ¿Quieres saber cómo era Santander antes de que quedara sumergida entre las llamas y desapareciera casi por completo?

Debido a un proyecto que se inició con motivo del 75 aniversario del siniestro, tanto los santanderinos como los visitantes pueden ahora conocer cómo era la pequeña ciudad norteña antes del desastre de 1941, ya que Santander cambió urbanísticamente y socialmente.

Para ello, se creó una ruta cultural y turística, la Ruta del Incendio, gracias a la cual se puede comparar el Santander de 1941 y el actual a través de fotografías de la época superpuestas a la realidad en los diez lugares más representativos que el fuego arrasó. A través de ellas y de la información de cada punto señalado, se puede entender más fácilmente como ha sido la evolución histórica de la ciudad durante los últimos 80 años.

En cada zona destruida, se pueden encontrar una serie de tótems ilustrativos, con los códigos QR puedes acceder a historias, detalles y curiosidades que hacen más atractiva la visita y que ayudan a recordar y rememorar a aquel Santander desaparecido.

Existe una aplicación para dispositivos móviles que te puede acompañar durante todo el recorrido, ofreciéndote la opción de ampliar la información contenida en los tótems físicos con anécdotas, curiosidades o pinceladas que favorecen la posibilidad de viajar al Santander de aquella época y entender el Santander de la actualidad.

Esta aplicación es accesible para todos los colectivos con necesidades especiales, porque la APP incluye información en imagen, audio y subtítulos. De esta manera, la visita puede complementarse con uno o con los tres elementos dependiendo de las necesidades.

La aplicación también cuenta con la posibilidad de realizar el recorrido en distintos idiomas, en concreto, en español, inglés y francés.

Te proponemos a hacer esta increíble ruta llena de curiosidades y secretos, un magnífico plan que no puede pasar desapercibido. ¡No te arrepentirás!