Hace solo un par de meses, el 17 de junio, que el Ayuntamiento de Santander inauguró en el número 10 de la calle de Calvo Sotelo, la placa conmemorativa que recuerda el lugar de nacimiento, el 3 de octubre de 1896, de uno de los santanderinos más ilustres de la historia: el poeta y crítico literario Gerardo Diego Cendoya.

¿Qué tal si aprovechamos su cumpleaños para recordar un poco su vida y su obra?

Desde muy temprano mostró interés por el mundo de las artes y las letras. Llegó a ser un pianista más que correcto, aunque realmente le conocemos por su relación con la poesía. En efecto, fue un poeta singular y del máximo interés, creador de una de las primeras vanguardias españolas, el Ultraísmo, y miembro muy destacado de la que conocemos como Generación del 27 o Generación de la República. Entre sus libros, algunos tan destacados como El romancero de la novia, Versos humanos, Ángeles de Compostela o Alondra de Verdad.

Como crítico, su gran contribución a la Literatura española fue la publicación, en 1932, de Poesía española, antología. 1915-1931, en la que prácticamente fija el canon de la Generación del 27, incorporando a varios poetas muy jóvenes y, entonces, prácticamente desconocidos. La antología se revisó y amplió, con nuevos criterios, en 1934 como Poesía española. Antología (Contemporáneos).

Destaca también su activa presencia como impulsor de los nuevos lenguajes artísticos, desde los conciertos-conferencia ofrecidos en el Ateneo de Santander y otras ciudades, en los que explicaba y tocaba las obras de compositores como Fauré o Bartok, o su célebre conferencia (dictada en Santander , en 1919) La poesía nueva, toda una defensa apasionada de las transformaciones del lenguaje lírico.

Su personalidad es casi inagotable: Participó en el homenaje a Góngora que, en 1927, realizaron varias personalidades y muchos de los poetas del 27 en el Ateneo de Sevilla. Como colofón personal a la reivindicación del maestro del Siglo de Oro, escribió, en 1932 y en estilo gongorino, su brillante Fábula de Equis y Zeda. Fue profesor de Literatura, en el Instituto Santa Clara de Santander, y más adelante en Soria y otras localidades. Dirigió un conocido programa en Radio Nacional de España dedicado, cómo no, a la poesía. Escribió sobre música, toros, artes plásticas. Editó en Santander las revistas literarias Carmen y Lola, puntos vitales de encuentro para los poetas del 27 y sus contemporáneos. Obtiene destacados galardones como el Premio Nacional de Literatura o el Premio Cervantes

Legó a su Santander , ese Santander al que definió como “su cuna, su palabra”, su biblioteca, toda una joya, imprescindible para acercarse al universo de las revistas literarias españolas durante el S.XX, y para adentrarse en el universo intelectual del escritor.

Te proponemos que visites la placa de la calle de Calvo Sotelo y conciertes una cita para visitar la sede de la Fundación Gerardo Diego, que ocupa parte de la casa natal de otro gran santanderino, Marcelino Menéndez Pelayo, en la calle Gravina, 6. Puedes llamar al 942 231 675 para informarte de las exposiciones bibliográficas, las conferencias y presentaciones de libros y de las fechas en las que puedes reservar una visita guiada, o escribir a la dirección de correo electrónico informacion@fundaciongerardodiego.com .